Cuando hablamos de la flexibilidad nos referimos a la capacidad que tienen nuestros músculos de agrandarse y de recuperar posteriormente su posición inicial. Se trata de un aspecto súper importante, de hecho, en las rutinas que tienen los mejores deportistas del mundo, se incluye siempre un amplio abanico de ejercicios diarios para trabajar esta capacidad.

Sin embargo, la mayoría de los que estamos introducidos en el mundo del Fitness, no somos suficientemente conscientes de las múltiples ventajas que nos puede aportar el tener una buena flexibilidad:

Mejora el rendimiento físico. El entrenamiento de la flexibilidad es una de las claves principales si lo que quieres es experimentar una mejora en tu rendimiento físico. Si tienes una articulación flexible, vas a disponer de un mayor rango de movimiento en el momento de moverte. Al mismo tiempo, esto contribuye a que el riesgo de lesión sea menor. La mayoría de los profesionales coinciden en que la elasticidad disminuye la rigidez de las estructuras del tejido y con una mayor extensibilidad de éstas, las posibilidades de lesionarse durante la actividad son menores.

La mejor forma de trabajar la flexibilidad es el estiramiento y éste, aumenta el suministro sanguíneo y la circulación de nutrientes hacia las estructuras articulares. Cuando estiramos nuestros músculos, la temperatura de nuestro tejido muscular aumenta al mismo tiempo que aumenta también nuestra circulación y el transporte de nutrientes. Todo esto acaba siendo beneficioso porque nos permite tener un mayor rango de movimiento y reduce la posibilidad de que nuestra articulación se degenere.

¡Te vas a recuperar más rápido de la fatiga! Después de una sesión de entrenamiento intensa, si te has incorporado recientemente en el deporte y antes tenías una rutina relativamente sedentaria, la rigidez muscular y la acumulación de residuos metabólicos pueden ser algunas de las principales molestias que vas a notar. El tener una buena flexibilidad mejora este tipo de problemas dado que, al aumentar la irrigación de sangre en el músculo, se eliminan las sustancias residuales y se acelera el proceso de recreación de nuevos sustratos energéticos.

El estiramiento estático y lento que contribuye al desarrollo de la flexibilidad reduce las molestias musculares post-ejercicio. Además, también nos permite mejorar el equilibrio muscular y nuestra postura. En la mayoría de los casos, la postura corporal se adapta a los efectos de la gravedad y/o a unos hábitos posturales bastante pobres. De modo que, el estiramiento realinea las estructuras del tejido suave, reduciendo de esta manera el esfuerzo que conlleva el mantener una buena postura tanto en las actividades del día a día, como en las actividades adicionales que realizamos.

Ya has visto, por lo tanto, lo importante que es tener esta competencia, ya que puede traernos un montón de beneficios y evitar que nuestro cuerpo experimente cosas negativas después de nuestros entrenamientos. Si te han entrado ganas de trabajar tu flexibilidad puedes echarle un vistazo a todo nuestro material elástico Salter… ¡Vas a encontrar de todo en nuestra tienda online!